desvarios …

05 de Diciembre de 2006 (por PaLo)

Llevo unos cuantos años dedicandome profesionalmente a lo que podriamos denominar como BOFH (creo que ya vienen siendo unos 8 o 9 años). Durante todo este tiempo, siempre he trabajado para empresas de servicios, como es habitual en esta profesión, y las empresas clientes, al principio habían sido de áreas como la publicidad/diseño, I+D o ministerios. De las empresas de los dos primeros sectores, puedo decir que eran empresas que trataban bien a sus empleados. Tenían la idea de “currito contento, currito que hace bien su trabajo”, y si tu hacías bien tu trabajo, se te permitían ciertas “libertades” y había un trato humano agradable por parte del cliente. El lado más negativo de este asunto, si lo hay, es la falta de profesionalidad. Al ser empresas en las que su negocio no dependía directamente del buen o mal funcionamiento de sus sistemas, tampoco importaba demasiado la calidad de tu trabajo, ni positiva ni negativamente. Es decir, podias hacer bien tu trabajo, o directamente no hacer nada, que a nadie le importaba demasiado. Esto al principio está muy bien, pero con el paso del tiempo degenera a que te conviertes en un /dev/null, y si quieres dar sentido a tu vida profesional, lo mejor es empezar a buscarte otro trabajo. En el caso de los funcionarios … pfff … ahi si que da igual todo. A nadie le importa nada. Pero bueno, eso es otra historia.

El caso es que, llevado entre otras cosas a crecer profesionalmente, me cambié de trabajo a otro mas “profesional”, en el que tu buen o mal hacer de las cosas podía repercutir en la actividad económica del cliente. Ahí comenzo mi infierno personal. Llevo ya casi 3 años trabajando para una empresa que exige el 110% de ti, y a cambio da el 60% de lo que debería dar a cambio (y tratandose de negocios, hablo, como no podía ser de otra manera, de €).

Desgraciadamente, esta es mi profesión, es lo único que se hacer y que se me da bien. Creo que he llegado, con tan solo 27 años, al punto mas alto al que puedo aspirar dentro de mi profesión. Ahora sólo me queda intentar ganar más dinero por hacer menos esfuerzo. La verdad, es un poco triste, para los que realmente nos gusta nuestra profesión …